El mercado municipal de Pontevedra fue reformado íntegramente en el 2003 manteniendo los principales elementos de piedra originales como las fachadas, escalinata interior y arcos interiores. Como gran dinamizador de la zona, plantea en su planta superior un espacio gastronómico, donde los productos locales pueden ser degustados en unos espacios amplios y polivalentes, donde también mutan para acoger conciertos, recitales, exposiciones, presentaciones y ferias. En el espacio gastronómico, que se vuelca hacia los dos grandes patios donde los productos del mar son los protagonistas, la pesca y el mar son el hilo conductor de los materiales, paleta cromática y elementos decorativos, donde caben destacar 3 embarcaciones tradicionales de la ría de Pontevedra suspendidas de la cubierta, coronando el espacio y haciendo las veces de escaparate desde el exterior.